Proyecto de vida personal y dominio de la corporalidad
“Proyecto de vida personal controlando la corporalidad y no un programa de vida dominado por instintos” Por Dionisio Martos En bioética personalista, la vida humana no se reduce a una mera sucesión de actos biológicos o reacciones instintivas. La persona es más que su cuerpo, pero no existe sin él; en ella se integran inseparablemente las dimensiones biológica, psíquica y espiritual (1). Cuando afirmamos que debemos aspirar a un “proyecto de vida personal controlando la corporalidad y no un programa de vida dominado por instintos”, estamos defendiendo una concepción de la existencia que reconoce la dignidad intrínseca del ser humano, su capacidad de autodeterminación y la necesidad de integrar la corporalidad en un horizonte ético y trascendente. 1. La persona como sujeto de su historia Desde el personalismo, el ser humano es único, irrepetible y dotado de valor en sí mismo (2). No es un simple producto de condicionamientos genéticos o sociales, sino un sujeto capaz de proyectar su vi...