Conciencia: entre la manipulación y la verdad que libera
Conciencia recta molesta Por Dionisio Martos Medina. Vivimos una época paradójica: nunca se ha hablado tanto de libertad y, sin embargo, pocas veces ha estado tan amenazada la conciencia humana. No por la fuerza bruta —que al menos se reconoce como opresión—, sino por formas más sutiles, amables y eficaces: la manipulación de la conciencia. La crisis moral contemporánea no nace tanto de la ausencia de normas como de la distorsión deliberada del juicio moral. Se anestesia la conciencia para que deje de preguntar, se la entrena para que no incomode, se la reeduca para que no distinga entre el bien y el mal, sino entre lo aceptable y lo inconveniente. Cuando la conciencia deja de buscar la verdad, se convierte en un instrumento dócil al servicio del poder, de la ideología o del interés. Frente a esta manipulación, la bioética personalista propone una respuesta clara y exigente: la promoción de la conciencia. Promover la conciencia no es adoctrinarla ni programarla, sino despertarla. E...